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6,13 € IVA inc.
Construcción ABS
Instalación IP20
Tensión 220-240VAC
Rango de Temperatura -20 +40El sensor de movimiento de superficie 360º está diseñado para aportar modernidad, eficiencia y confort a cualquier espacio. Gracias a su capacidad de detección total en 360 grados y su elevada compatibilidad de carga (hasta 1200W para iluminación incandescente y 300W para LEDs y bajo consumo), resulta la opción perfecta tanto para hogares, oficinas, comercios como para áreas de uso público. Su instalación superficial y sencilla hace que sea fácil de integrar en techos o paredes, mejorando notablemente la gestión energética y el control automático de la iluminación.
Se trata de un dispositivo que detecta la presencia o movimiento en su entorno, activando automáticamente la iluminación conectada durante un tiempo determinado. Este sensor de superficie cubre un ángulo completo de 360 grados, lo que permite monitorizar todo el espacio circundante, evitando «zonas muertas». Al instalarlo, las luces se encienden solo cuando es necesario, aportando seguridad, confort y ahorro energético.
Este sensor es una solución versátil, práctica y rentable para automatizar la iluminación en multitud de escenarios. Entre sus aplicaciones más habituales destacan:
Frente a otros detectores convencionales empotrados o de menor rango, el sensor de movimiento de superficie 360º ofrece numerosas ventajas:
La instalación de este sensor está pensada para cualquier usuario, incluso sin grandes conocimientos técnicos. Siga estos pasos básicos para una correcta instalación:
Este proceso facilita una puesta en marcha rápida y segura, sin obras ni complicaciones.
Permiten automatizar la iluminación en los puntos críticos, reduciendo consumo eléctrico y ofreciendo un extra de seguridad nocturna. Ideales para pasillos, entradas y garajes.
Ponen fin al descuido habitual de dejar luces encendidas tras reuniones o al salir. Su control automático optimiza gastos fijos y mejora la sostenibilidad de la oficina.
Desde almacenes hasta escaparates, simplifican la gestión de la luz y mantienen siempre iluminadas las zonas de paso solo cuando hay actividad real.
Los sensores de movimiento para superficies son clave en la reducción de consumo eléctrico global de cualquier edificio. Según estudios recientes, los sistemas de automatización de luz con sensores pueden suponer una reducción del consumo de hasta un 60% en zonas de uso discontinuo (pasillos, baños, aparcamientos, trasteros). Además, evitan el deterioro prematuro de los tubos o bombillas utilizado solo cuando es realmente necesario.
Además, optimizan el uso de energías renovables, ya que ajustan la demanda de iluminación a los momentos de necesidad, ayudando a alcanzar mejores certificaciones de eficiencia energética en el inmueble y contribuyendo a la sostenibilidad.
Un sensor de movimiento de superficie 360º utiliza tecnología infrarroja pasiva (PIR) para detectar cambios térmicos en el entorno. Cuando una persona entra en el rango de acción, el sensor percibe la variación y envía una señal que activa la iluminación conectada. Esta luz permanece encendida durante el tiempo preestablecido en la configuración del sensor, volviendo a apagarse una vez que no se detecta movimiento. De este modo, asegura que la iluminación solo funcione cuando es realmente útil, ahorrando energía y prolongando la vida útil de las luminarias.
Son recomendables en cualquier entorno con tránsito intermitente o zonas donde el acceso a los interruptores sea incómodo: pasillos largos, escaleras, entradas de edificios, garajes, trasteros, baños de oficinas, almacenes o incluso zonas comunes en comunidades de propietarios. También mejoran la seguridad en accesos poco iluminados y aportan accesibilidad a personas con movilidad reducida.
El sensor es compatible tanto con lámparas incandescentes (hasta 1200W) como con equipos de bajo consumo o tecnología LED (hasta 300W), lo que lo convierte en una opción muy versátil. Puede controlar luminarias del hogar, oficinas, locales comerciales o sistemas de iluminación de emergencia. Solo hay que asegurarse de no superar la carga máxima recomendada para no dañar el sensor.
Su mantenimiento es mínimo. Basta con mantener limpia la lente del sensor, evitando el polvo o suciedad que pueda reducir la sensibilidad. Es recomendable revisar de vez en cuando el correcto ajuste y, si se observan encendidos involuntarios o falta de detección, ajustar los parámetros de sensibilidad o temporizador. Si el sensor dejara de funcionar, suele deberse a sobrepasar la carga máxima o a una conexión incorrecta, ambas fáciles de solucionar.
La mayoría de personas con nociones básicas de electricidad pueden instalarlo siguiendo el esquema incluido en el producto. Solo es necesario cortar la corriente, conectar tres cables y fijarlo al techo. Para instalaciones complejas o si no está seguro, siempre es recomendable consultar a un electricista profesional para garantizar la seguridad y calidad del montaje.
Antes de decidir qué modelo instalar, ten muy en cuenta:
La automatización con sensores de movimiento no solo reduce la factura eléctrica, sino que también aporta una imagen de modernidad y compromiso con el medio ambiente. Los edificios inteligentes y sostenibles hacen uso de estos dispositivos para optimizar el uso energético y reducir la huella de carbono, además de mejorar el confort y la accesibilidad para los usuarios.
En oficinas, se traduce en ahorros diarios y prolonga la vida de las luminarias. En comercios, refuerza la seguridad y permite que escaparates o zonas de paso estén siempre iluminados en presencia de clientes. En comunidades de vecinos, garantiza entradas y escaleras siempre iluminadas solo cuando se necesita, evitando el gasto innecesario.
¿Te has encontrado con encendidos impulsivos o que no detectan bien? Los problemas más frecuentes suelen derivar de una instalación inadecuada, incorrecto ajuste de la sensibilidad, o fuentes de calor y aire (radiadores o ventanas) demasiado cercanas. Ajustando estos parámetros y colocando el sensor lejos de corrientes de aire, obtendrás un funcionamiento preciso y óptimo.
Instalar un sensor de movimiento de superficie 360º es apostar por una vida más cómoda, segura y sostenible. No solo evitarás olvidos de luces encendidas, sino que reducirás tu gasto energético desde el primer día. Su fácil montaje y robustez lo posicionan como un elemento indispensable en viviendas modernas, edificios eficientes o locales comerciales punteros. Una pequeña inversión que se rentabiliza rápidamente y que te permite despreocuparte del encendido de luces para siempre.
Confía en soluciones diseñadas para ofrecerte durabilidad, fiabilidad y bajo mantenimiento. El sensor de movimiento 360º de superficie es la decisión inteligente para quienes buscan eficiencia, confort y ahorro sin complicaciones. Descubre la sencillez de una iluminación realmente automatizada, y convierte tus espacios en entornos más modernos y acogedores.
| Construcción | |
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| Instalación | |
| Tensión | |
| Rango de Temperatura |
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