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6,38 € IVA inc.
Color Blanco Natural
Construcción Cristal sin Plomo
Ángulo de apertura 190
Luminosidad (lm) 1200
Vida estimada (H) 30000
Instalación IP20
Tensión 220-240VAC
Medidas 908x26,8x26,8El tubo LED T8 G13 de 10W y 1200 lúmenes en blanco natural de 4000K es una solución de iluminación moderna, eficiente y segura tanto para hogares como para entornos profesionales. Este tubo LED sustituye con gran ventaja a los clásicos tubos fluorescentes, gracias a su bajo consumo energético, larga vida útil y excelente rendimiento lumínico. Fabricado en cristal sin plomo y con un ángulo de apertura de 190º, aporta una luz uniforme y sin deslumbramientos, ideal para oficinas, comercios, parkings, garajes, trasteros o zonas comunes, entre muchos otros espacios.
El principal beneficio de este tubo LED T8 frente a la iluminación convencional reside en su alta eficiencia energética. Gracias a su bajo consumo, permite reducir de forma drástica la factura de electricidad, contribuyendo a un ahorro importante a medio y largo plazo. Además, su vida útil estimada de 30.000 horas multiplica por varias veces la duración de un tubo fluorescente tradicional, minimizando el coste y la incomodidad del mantenimiento. El encendido es instantáneo y sin parpadeos, mejorando el confort visual y la seguridad, especialmente en zonas de paso y entornos de trabajo.
Las ventajas no se quedan solo en el aspecto económico. Este tubo LED está libre de mercurio y otros componentes peligrosos, por lo que contribuye a la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Su cristal sin plomo ayuda a proteger la salud de los usuarios y el planeta. Además, la calidad de fabricación y los estrictos controles garantizan una alta resistencia frente a golpes y vibraciones, haciendo del producto una elección segura y duradera.
El tubo LED T8 G13 de 10W y 1200 lúmenes puede utilizarse en:
Uno de los mayores saltos de calidad en iluminación interior es el paso de la tecnología fluorescente al LED. Entre las ventajas más destacadas del tubo LED T8 frente a los tubos tradicionales se encuentran:
El tubo LED T8 G13 de 10W está diseñado para una sustitución rápida y sencilla, compatible con la mayoría de portalámparas estándar. No suele requerir elementos auxiliares (como cebadores o reactancias) en instalaciones nuevas o previamente adaptadas a LED. Se recomienda, en caso de conversión desde fluorescente, retirar la reactancia y conectar directamente a la red eléctrica, asegurando así el máximo rendimiento y eficiencia. En caso de duda, siempre es recomendable consultar las instrucciones suministradas o a un instalador cualificado.
El mantenimiento del tubo LED es prácticamente inexistente gracias a su durabilidad y a la robustez de su diseño en cristal sin plomo. Además, la tecnología LED minimiza la pérdida de lúmenes a lo largo de la vida útil, manteniendo una iluminación constante.
Optar por tubos LED T8 hoy es una decisión inteligente que contribuye a la sostenibilidad, el ahorro y la comodidad diaria. La eficiencia energética se refleja no solo en la factura de la luz, sino también en la reducción de emisiones de CO2 y residuos asociados al recambio frecuente de tubos. La luz blanca natural de 4000K es versátil, agradable a la vista y evita los tonos azulados o amarillentos, generando una sensación de confort y nitidez en cualquier espacio.
Además, la fiabilidad del LED posibilita su uso en entornos críticos, como hospitales, laboratorios o industrias, donde la exigencia de un funcionamiento sin fallos es máxima.
La compatibilidad del tubo LED T8 G13 de 10W con la mayoría de luminarias G13 presentes en el mercado permite su instalación tanto en pantallas antiguas como en nuevas. Aun así, es importante comprobar:
En caso de necesitar mayor protección frente a golpes, agentes químicos o ambientes húmedos, existen pantallas y soportes diseñados específicamente para tubos LED.
El empleo de cristal sin plomo en este tubo LED no solo mejora la transparencia y la difusión de la luz, sino que elimina riesgos asociados a materiales tóxicos. Esto lo convierte en una excelente solución para lugares donde la salud y la seguridad son prioritarios (como cocinas, hospitales o centros educativos). Además, el cristal es más estable y resistente al paso del tiempo que los plásticos corrientes, manteniendo durante años el aspecto y la eficacia inicial.
A diferencia de otros materiales, el cristal sin plomo es más respetuoso con el medio ambiente y 100% reciclable.
Aunque la conversión a tubo LED es cada vez más sencilla, existen algunas dudas o inconvenientes habituales:
Muchos usuarios han apostado ya por la sustitución de viejos tubos fluorescentes con tubos LED T8 10W, reportando ahorros de hasta un 60% en consumo y mejoras notables en la calidad del ambiente. Algunos escenarios donde el cambio supone grandes ventajas son:
La instalación puede variar según el modelo de la pantalla, pero generalmente el proceso consiste en retirar la reactancia y, si la hay, el cebador, y conectar el tubo LED directamente a la corriente en las posiciones indicadas. Muchos tubos se suministran con instrucciones claras e incluso con accesorios. Si la instalación no es clara, es recomendable acudir a un profesional. El procedimiento es rápido, seguro y no requiere herramientas especiales. La principal ventaja es que, una vez instalado correctamente, el tubo LED funciona a pleno rendimiento y sin los problemas típicos de los tubos fluorescentes (ruido, parpadeos, baja eficiencia).
Este modelo destaca por su excelente eficiencia (10W para 1200 lúmenes), un ángulo de apertura de 190º que garantiza una cobertura máxima sin zonas oscuras, y una temperatura de color blanca natural (4000K), ideal para la mayoría de aplicaciones interiores. Está fabricado en cristal sin plomo, lo que mejora la seguridad y facilita el reciclaje. Además, su vida útil de 30.000 horas supera a muchos modelos genéricos, resultando en un ahorro extra a largo plazo. Es perfecto para quienes buscan fiabilidad, sencillez de instalación y bajo coste operativo.
Como cualquier fuente de luz, el LED sufre una ligera pérdida de luminosidad durante su vida útil. Sin embargo, a diferencia de los tubos fluorescentes y otras tecnologías, esta degradación es mínima y progresiva. La mayoría de tubos LED mantienen el 80% de su flujo luminoso original tras 25.000-30.000 horas de uso. Es importante respetar las condiciones de instalación y uso, evitando sobrevoltajes, calor extremo o golpes, para alargar su vida útil al máximo. Contar con un producto de calidad ayuda a evitar que la luz se vuelva débil o parpadeante con el tiempo.
Este tubo cuenta con certificación IP20, lo que significa que es apto para su instalación en ambientes interiores secos. Si se requiere instalarlo en exteriores, ambientes húmedos o donde pueda haber salpicaduras de agua o polvo, es obligatorio montarlo en una pantalla estanca con protección adecuada (por ejemplo, IP65). Así se asegurará su integridad y durabilidad, manteniendo todo su potencial de ahorro y sin comprometer la seguridad. Para la mayoría de oficinas, almacenes secos, comercios y zonas comunes, IP20 es suficiente.
Todos los tubos LED deben depositarse en puntos limpios de reciclaje específicos para productos electrónicos. Gracias a su composición sin mercurio ni gases peligrosos, el reciclaje es más sencillo y seguro que el de los tubos fluorescentes tradicionales. La mayoría de componentes (como el cristal o el aluminio) pueden reutilizarse en nuevos productos. Es importante no tirarlos a la basura convencional para evitar contaminación y facilitar la reutilización de los materiales.
Si bien el blanco natural (4000K) es la opción más versátil para oficinas, cocinas o comercios, existen otras temperaturas de color. La luz cálida es más apropiada para salones y espacios de descanso, mientras que la luz fría (más de 6000K) se emplea frecuentemente en entornos industriales o para resaltar detalles. El tubo LED T8 de 4000K aporta una experiencia visual cómoda y sin estridencias, muy similar a la luz natural diurna, mejorando el confort y la productividad.
Para garantizar el máximo rendimiento, se recomienda:
El tubo LED T8 G13 de 10W y 1200 lúmenes en blanco natural es sinónimo de ahorro, sostenibilidad y luminosidad para cualquier espacio interior. Símbolo de una transición responsable hacia tecnologías más limpias y ecológicas, ofrece ventajas claras para el usuario: mayor vida útil, bajos costes de mantenimiento, respeto al medio ambiente y calidad visual. Decídete a dar el paso a la iluminación LED y aprovecha todas las ventajas tecnológicas de hoy, con la garantía de un producto fiable, seguro y listo para mejorar tu día a día.
| Dimensiones | 26,8 × 27,0 cm |
|---|---|
| Color |
Blanco Natural |
| Construcción | |
| Ángulo de apertura | |
| Luminosidad (lm) | |
| Vida estimada (H) | |
| Instalación | |
| Tensión | |
| Medidas |
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